Detalles de la patología: Distrofia Muscular de Cinturas


    Nombre: Distrofia Muscular de Cinturas
    Patologia1: LGMD
    Tipo de patología: Enfermedades Neurológicas Raras

    Descripción:
    La llamada distrofia muscular de cinturas es una enfermedad o un grupo de enfermedades neurológicas raras, que se incluyen dentro de las llamadas distrofias musculares hereditarias. Las distrofias (alteración del volumen y peso de un órgano) musculares son enfermedades hereditarias, de comienzo en su mayoría en la edad infantil, que se caracterizan por atrofia (disminución de volumen y peso de un órgano) muscular progresiva de comienzo proximal (más cerca de un centro tronco o línea media), pérdida de reflejos, aspecto hipertrófico (hipertrofia es el desarrollo exagerado de un órgano) de la musculatura, en general no se limitan a los músculos, son enfermedades progresivas que terminan con la muerte o con graves limitaciones. Por el tipo de herencia y las manifestaciones clínicas, pueden delimitarse varios tipos. Una distrofia muscular se distingue de todas las demás enfermedades neuromusculares por cuatro criterios obligatorios: 1/ es una miopatía (degeneración de los músculos) primaria, 2/ tiene un base genética, 3/ el curso es progresivo y 4/ en algún momento de la enfermedad las fibras musculares degeneran y mueren. Estas enfermedades suelen afectar a proteínas estructurales de la célula muscular, distrofina, emerina, etc., que anclan el aparato contráctil al sarcolema (membrana que recubre las fibras musculares) de la célula y éste con la matriz extracelular. El fallo de este sistema provoca que la célula sea sensible al estrés mecánico que se produce durante la contracción muscular y ello produzca la ruptura de la célula. La prevalencia (número de casos de una enfermedad en una población) es 0,2 por 10.000 habitantes. No tiene predilección por ninguna etnia ni área geográfica y afecta por igual a hombres y mujeres. El término "distrofia de cinturas", es en realidad la descripción de un perfil clínico-topográfico que incluye una debilidad progresiva de la musculatura de ambas cinturas pelviana y escapular; puede aparecer en gran número de miopatías e incluso en enfermedades no primariamente musculares. Hoy en día se utiliza para designar aquellas distrofias musculares que comienzan con debilidad y atrofia de distribución proximal, y que afectan sobre todo a los músculos de las cinturas, aunque en ocasiones también pueden afectarse la musculatura distal (más alejado de un centro tronco o línea media) de las extremidades, aunque suele ser en etapas más tardías de la enfermedad. Clínicamente pueden empezar desde los 3 hasta los 40 años, existen muchas formas de presentación, guardando cierto grado de relación con el tipo de patrón hereditario que condiciona la alteración estructural. Las manifestaciones clínicas también varían mucho de paciente a paciente dependiendo del tipo de mutación. La primera manifestación puede ser dolor en la parte baja de la espalda, que aparece secundariamente a la insuficiencia (fracaso funcional) de la musculatura glútea. El ritmo de progresión varía de una familia a otra, pero es uniforme para cada familia. Siempre existe debilidad de la musculatura flexora extensora del cuello. Con la progresión de la enfermedad se afectan los reflejos de estiramiento muscular. El corazón no suele afectarse y la función intelectual suele ser normal. Genéricamente se pueden distinguir dos grupos de formas clínicas: 1- Las sarcoglicanopatías, debidas a mutaciones en alguna de las 4 subunidades del complejo sarcoglicano, que es un conjunto de proteínas de membrana relacionadas con la distrofina, cada una de ellas codificada por un gen diferente. Son las formas de inicio más precoz y que recuerdan a las distrofinopatías más graves (DMD). En algunas formas de la enfermedad se hipertrofian los músculos de las pantorrillas y aparecen contracturas en los tobillos por lo que se puede confundir con la distrofia muscular de Becker. 2- Las calpainopatías: las formas recesivas suelen debutar entre los 10 y 15 años, son las más frecuentes en nuestro medio y se deben mayoritariamente a mutaciones en el gen de la calpaína 3 (LGMD 2A) las formas de herencia recesiva suelen tener un peor pronóstico, estando los enfermos incapacitados y en silla de ruedas alrededor de los 20-30 años. Sin embargo existe una LGMD, la tipo 2A en que la mutación afecta a una enzima citoplasmática denominada calpaína que es una proteasa. Hay formas clínicas de sarcoglicanopatías con un perfil, clínico más benigno que son superponibles a las calpainopatías. Existen otras formas de distrofia de cinturas no debidas a alteraciones en genes estructurales con expresión fenotípica muy variable aún dentro de la misma familia afectando la musculatura proximal, la distal o ambas (LGMD2B). Las formas con patrón de herencia dominante son mucho menos frecuentes y entre ellas cabe destacar las asociadas a miocardiopatía y contracturas articulares, entre ellas destaca la distrofia muscular de Emery Dreyfuss variedad de herencia ligada al cromosoma X, descrita por estos autores en 1966 que comienza alrededor de los cinco años, y se debe a mutaciones en el gen de la llamada emerina (proteína localizada en la membrana nuclear que al parecer forma parte del cito esqueleto de la célula y que sirve para anclar las distintas partes de la célula con los elementos contráctiles, las membranas y los desmosomas). La musculatura facial y bulbar suelen estar preservadas, aunque Excepcionalmente puede estar afectada la facial, las hay que cursan de forma semejante al Duchenne, son las mutaciones en el a sarcoglicano que provocan una deficiencia de una proteína denominada adhalina (Adhal en árabe significa músculo). Pero incluso dentro de estas hay variabilidad fenotípica. Las cifras de CK suelen estar elevadas, aunque no tanto como en el Duchenne, incluso en algunos pacientes puede ser la única manifestación de la enfermedad, precediendo a la debilidad muscular, que en casos excepcionales puede incluso no llegar a presentarse. El diagnóstico clínico de sospecha se apoya en pruebas complementarias como el electromiograma (registro de las corrientes eléctricas que acompañan a la actividad muscular) y la biopsia (operación que consiste en extirpar en el individuo vivo un fragmento de órgano o de tumor con objeto de someterlo a examen microscópico) muscular para confirmar la presencia de distrofia muscular, pero ninguno de estos puede permitir el diagnóstico de certeza, que requiere hoy en día del estudio molecular. El Electro encefalograma suele ser normal. El diagnóstico diferencial debe tener en cuenta la enfermedad de Kugelberg Welander o atrofia muscular espinal juvenil, la miastenia gravis y las miopatías metabólicas. El patrón de herencia es muy variable. La mayoría de los casos son autosómicas recesivas (más de ocho formas) o esporádicas, aunque también hay descritas autosómicas dominantes(LGMD1) (cinco formas). En las formas de herencia recesiva el defecto genético parece localizarse en el brazo largo del cromosoma 15, mientras que para las dominantes el defecto genético parece localizarse en el brazo largo del cromosoma 5. Autores y fecha de última revisión: Drs. M. Izquierdo, A. Avellaneda; Enero-2004

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